Terapia Floral, HERRAMIENTA complementaria en la clínica veterinaria
Enric Homedes y Carme Roig

Conocí a Enric y a Carme gracias a sus cursos de Terapia Floral, en Gracia, un barrio precioso de Barcelona, mi ciudad natal. Con ellos y con Olga empecé mi andadura en Flores de Bach en perros y gatos. Ellos confiaron desde un inicio en que la terapia floral, tan bien establecida y tan eficaz en seres humanos, podía ser un gran apoyo para los seres no humanos que conviven con nosotros: perros y gatos (y más) hoy día se benefician de la terapia floral gracias a terapeutas florales que, como Carme y Enric, siguieron sus estudios

prácticos hacia el apoyo emocional en perros y gatos con Flores de Bach. Hoy día ya somos muchos los veterinarios que utilizamos las Flores de Bach, así que anímate a incluirlas en tu clínica. Este artículo os da las bases y las explicaciones necesarias para que veáis que hay que trabajar con esta terapia tanto como se pueda. Y eso hacemos.

Disfutad!
Mercè.

¿Qué son las Flores de Bach?
¿Se usan las flores de Bach en perros y gatos?

El sistema floral del Dr. Bach constituido por 38 remedios vibracionales,
y conocido como las Flores de Bach, es un método simple y
eficaz que ayuda a aliviar el sufrimiento de cualquier ser vivo.

Cada vez son más numerosos los médicos, enfermeras, psicólogos, terapeutas,…que utilizan estos remedios como herramienta complementaria en su práctica clínica. Durante estos últimos años, al igual que otros profesionales de la Terapiafloral, hemos investigado y profundizado sobre las aplicaciones de las esencias florales en el colectivo de los animales.

Uno de los objetivos principales de nuestro trabajo es divulgarlas  en el ámbito de la veterinaria, de la educación canina y felina, de la etología,…con la finalidad de que los profesionales de estos colectivos contemplen la posibilidad de utilizarlas como una herramienta complementaria en el tratamiento de un animal que presenta un nivel alto de estrés, problemas de conducta, etc.

Las Flores de Bach fueron descubiertas y elaboradas por primera vez por el Dr. Edward Bach, médico inglés de gran prestigio y experto en inmunología y bacteriología.

El caso de la perrita Nora

El primer animal que tratamos con Flores de Bach se llamaba Nora. Hace diez años, Nora presentaba un problema de conducta que en educación canina se denomina agresividad por protección de recursos. Nora protegía a su humana, un recurso del que sacaba extensos beneficios (comida, caricias y la seguridad de un hogar).

Su agresividad posesiva la manifestaba con gruñidos, cada vez que alguna persona se acercaba a su humana. El hecho de intentar morder a un vecino hizo que Nora se convirtiera en nuestro primer “cliente perruno” a quien tratar con Flores de Bach.

Esta oportunidad de iniciarnos en el tratamiento floral de un animal nos llevó a plantearnos la siguiente pregunta: ¿con qué Flores de Bach debíamos tratar a Nora? ¿Con las mismas que utilizábamos para tratar a una persona posesiva?

Empezamos contemplando esencias que gestionaran su desconfianza y sus celos (Holly), así como la baja tolerancia hacia aquel que entrara “en su terreno” (Beech ) y  esencias que modularan su posesividad (Chicory) y, especialmente, su descontrol emocional (Cherry Plum) frente al estímulo externo que le provocaba la agresividad. Sorprendentemente, después de una semana de estar administrando a Nora estas cinco esencias florales, a una frecuencia mínima de cuatro veces al día, su conducta agresiva mejoró notablemente. A pesar de esta rápida mejoría se le continúo dando las esencias durante dos meses más, consiguiéndose así la total remisión de su problema de conducta.

¿Las Flores de Bach funcionan en animales?

La rápida resolución del caso de Nora nos llevó a plantearnos una nueva cuestión:
¿Los animales responderían siempre al tratamiento
floral con tanta rapidez (que los seres humanos)?

Sabemos que ellos viven las emociones de una forma más lineal, sin amplificación mental, sin análisis intelectual y sin necesidad de integrar o aceptar la emoción vivida. Las sienten y las expresan en el momento, de forma plena e intensa. Estas consideraciones podían justificar el por qué Nora había respondido tan rápidamente al tratamiento. Pero lamentablemente, con algunos de los casos tratados posteriormente al de Nora, no se obtuvo la respuesta rápida que esperábamos,

especialmente en el complejo problema de la agresividad. Esto nos llevó a la conclusión de que, en muchos casos, para modificar una conducta anómala es imprescindible, además de las esencias Florales, pautas de educación canina. Sin olvidar, tampoco, que algunos problemas de conducta tienen su raíz en un problema físico y que por tanto el diagnóstico previo de un veterinario es siempre útil y necesario.

  • Todas estas reflexiones nos llevaron a concluir que delante de un problema de conducta, en primer lugar hay que llevar al animal al veterinario para que éste descarte que la problemática no tenga su raíz en un problema físico y en segundo lugar hay que  combinar el tratamiento floral con pautas de educación canina, que ha resultado ser una herramienta indispensable para abordar los problemas de comportamiento que no se resolvían completamente con la Terapia Floral.

  • La incorporación de pautas de convivencia en el tratamiento de un animal podríamos compararlo al marco terapéutico que se utiliza al entrevistar a una persona, donde el terapeuta ayuda al paciente/ cliente a revisar, modificar o cambiar el sistema de creencias erróneo que posiblemente lo llevó a “enfermar”.

Para ayudar a un animal, se ha de pensar como un animal y no como un ser humano. En ocasiones, en nuestro desconocimiento, intentamos entender los comportamientos de los animales proyectándonos en ellos.

Por este motivo, en cualquier terapia para tratar un problema de conducta en un animal, hay que considerar siempre qué parte de responsabilidad tienen los humanosde la familia o el ambiente donde vive el animal en el comportamiento anómalo de éste.

Flores de Bach para perros y gatos, uso y beneficios

Hay que averiguar también si se cubren sus necesidades básicas (salidas, juegos, tiempo que le dedicamos,…), el tipo de vínculo con el responsable, su condición de raza, la morfología, etc. En este aspecto, insistimos, vuelven a ser primordiales e indispensables las directrices de un etólogo o de un educador canino que enseñe y eduque también a los responsables del perro y, por qué no, a nuestra sociedad actual. Este, en definitiva, es uno de los grandes objetivos de la educación canina en nuestro país.

Los datos necesarios para el terapeuta

Como terapeutas florales, además de contemplar todos los aspectos considerados en parágrafos anteriores, si queremos traducir en nombre de flores los aspectos que el animal presenta como anómalos y armar una fórmula que sea efectiva, hemos de elaborar un historial completo, basándonos en un criterio de anamnesis / test de entrevista para tratar al animal desde una visión integral. Para realizarlo es necesario ver dónde vive, con quién vive y qué tipo de vínculo mantiene con sus humanos. Es importante recoger la máxima información posible (verbal y no verbal) para ver todos los condicionantes que están provocando el problema de conducta.

Recordamos el caso de un perro a quien querían sacrificar porque era agresivo con el responsable. Cuando entrevistamos a su mujer y le preguntamos por el ambiente familiar, nos contestó que en casa había un poco de tensión nerviosa. Después de observar el tipo de vínculo que mantenía la pareja, nos dimos cuenta que la realidad era muy distinta. La mujer era víctima de la violencia de género y el animal, nos referimos al perro, presentaba protección de recursos y defendía a su humana mediante conductas agresivas hacia el marido.

¡Y por eso lo iban a sacrificar!

Flores de Bach en Protectoras

En verano del 2003 iniciamos una nueva línea de investigación
al brindársenosla oportunidad de comenzar otra vía de estudio
de cómo aplicar las Flores de Bach a los animales.

En esas fechas empezamos a colaborar como voluntarios de SEDIBAC (Sociedad para el Estudio y Difusión dela Terapia Floraldel Dr. Bach de Cataluña) en una protectora de animales abandonados cercana a Lleida.

Al cabo de poco tiempo de colaborar como terapeutas voluntarios en la protectora, nos dimos cuenta que era inviable administrar las Flores de Bach a los todos los animales que precisaban tratamiento y decidimos centrar nuestro trabajo en los casos urgentes (normalmente animales que llegaban a la protectora desnutridos, asustados y con signos de maltrato), en las adopciones y en los animales que estaban en casas de acogida a la espera de ser adoptados.

El objetivo del tratamiento floral en acogidas y adopciones era fundamentalmente facilitar la adaptación del animal a su nuevo hogar, para así evitar “devoluciones” innecesarias.

Entre otras, esencias como Walnut, Star of Bethlehem, Rock Rose, Mimulus, Holly (si el animal había de convivir con otro animal o con niños), Chicory Heather fueron las más utilizadas. Como cualquier voluntario de la protectora pudimos vivir de cerca el maltrato animal por parte de los cazadores y también constatar que en las zonas rurales, el perro es tratado como una herramienta más. En el tratamiento de estos animales empezamos a considerar Flores de Bach que hasta ese momento no habíamos contemplado: Elm, Sweet Chestnut, Olive, Gorse, Mustard, Centaury y Hornbeam junto a las esencias para el descontrol emocional (Rock Rose, Star of Bethlehem, Cherry Plum y Mimulus).

  • En la actualidad estamos administrando Larch en conductas agresivas con óptimos resultados y estamos investigando el uso de esta esencia en los perros detectores y de búsqueda, a causa del nivel de estrés y demás condicionantes a los que están sometidos.

  • También hemos empezado a investigar el uso de Honeysuckle en animales maltratados y asustados que presentaban importantes niveles de estrés y que a pesar de recibir tratamiento para gestionar el pánico y el trauma vividos, así como la desconfianza consecuencia de su historia de pasado, no acababan de mejorar. Estos animales con la toma de Honeysuckle han empezado a confiar en el “ser humano” en tan solo unos pocos meses.

  • Honeysuckle era utilizada inicialmente en animales con infantilismo. El infantilismo también puede ser observado en otras especies. Este es el caso de una águila adulta del Cim d’Àligues (centro dedicado al estudio, muestra, cría y vuelo de aves rapaces) que permanecía en una jaula, sin poder participar en las demostraciones de vuelo, porque adoptaba una posición corporal que correspondía a una etapa de crecimiento anterior.

¿Cómo se administran las Flores de Bach?

Respecto a la manera más eficaz de administrar las esencias florales a un animal quisiéramos remarcar que la administración directa (de un frasco gotero de color ámbar, succionaremos el equivalente a 4 gotas y las aplicaremos directamente en la boca del animal) es la aplicación oral más habitual y efectiva. El número diario de tomas de la mezcla floral dependerá de cada caso. Lo habitual es administrar 4 gotas, 4 veces al día.

En animales que han sido maltratados es recomendable administrarles las 4 gotas, de 6 a 8 veces al día. En estos casos graves de maltrato y tortura la duración del tratamiento no ha de ser inferior a los 6 meses, si queremos obtener resultados permanentes. Otra vía de administración de las esencias es la aplicación indirecta.

Durante varios años nuestro trabajo ha consistido en añadir de 15 a 20 gotas del frasco en el recipiente donde bebe habitualmente el animal. A pesar de ver resultados alentadores, hemos constatado que la efectividad de la aplicación indirecta respecto a la aplicación directa es bastante inferior.

Una de las hipótesis que explicaría la menor efectividad de la aplicación indirecta es el efecto de la dilución. Por tanto sólo recomendamos esta aplicación cuando el recipiente donde bebe habitualmente el animal no excede de 200 ml. Hay tratamientos donde la posibilidad de administrar las cuatro tomas mínimas, espaciadas a lo largo del día, es complicado para el responsable del animal. En este caso recomendamos combinar la aplicación directa con la aplicación indirecta.

¿Son un placebo?

Durante todos estos años de investigación, a través del trabajo con animales, también  nos ha permitido adquirir la sólida certeza de que las esencias florales no son placebos. Las esencias florales funcionan, a pesar de que algunas mentes cartesianas, apelando a su criterio científico, se otorguen el derecho y la obligación de desacreditar lo que ellos califican de terapias farsantes, sin tan siquiera haberlas probado.